“Y Jesús seguía creciendo en sabiduría y estatura, y
gozaba del favor de Dios y de los hombres
” Lc 2, 52.

Así como el niño Jesús, con el paso de los años, creció en todos aspectos: físico, intelectual y espiritual; así la propuesta que presenta EAMM para las Escuelas Parroquiales de Monaguillos buscará desarrollar a los integrantes como seres humanos completos y plenos.

De manera paralela, una Escuela Parroquial de Monaguillos robusta buscará el crecimiento de otros involucrados en el desarrollo armonioso de sus integrantes, como lo son los coordinadores y los padres de familia (y por extensión, la familia entera).

Una formación integral para los monaguillos

El Plan Diocesano de Monterrey, en el número 241, menciona que el laico debe ser conciente de su ser y misión en la Iglesia para que de esta manera asuma su misión en el mundo con el fin de hacer presente el Reino de Dios en su ambiente.

Para que una persona pueda llegar a ser plenamente consciente de si mismo y asuma su misión en el mundo, debe tener un crecimiento balanceado en los diversos aspectos que lo conforman. Esta es la preocupación de la Escuela de Monaguillos. En ella se fomentará el crecimiento, en su relación consigo mismo, con quienes lo rodean, con la sociedad y con Dios. Las áreas de crecimiento en las que se hace un especial énfasis durante la formación son:

  • Formación humana: se refiere a la autoafirmación de la misma personalidad, identificación y afectividad como persona.
  • Formación cristiana: integra tanto el aspecto doctrinal como el espiritual.
  • Formación apostólica: implica todas las cuestiones relacionadas al ser y quehacer del monaguillo
  • Formación vocacional: proporciona un apoyo en la búsqueda y maduración de la vocación de los integrantes. Entendiendo la vocación en sus tres niveles: vocación a la vida, a ser cristiano y por último la vocación específica.

 

Formación de coordinadores

El coordinador es un elemento clave para cualquier grupo o equipo de trabajo, y los monaguillos no son la excepción. El nombramiento de coordinador del grupo de monaguillos, trae consigo la responsabilidad de una preparación continua y un crecimiento personal tal, que provea al grupo con el mejor líder posible. Esto implica desde situaciones básicas como llevar una vida de acuerdo a las enseñanzas de la Iglesia, hasta una constante preparación en las mismas áreas de formación de los monaguillos.

En el plano personal, se busca que el coordinador sea una persona madura, católica, de fe y compromiso. Estas cualidades son necesarias para estar al frente del grupo, coordinar a los monaguillos y llevar una relación armoniosa con los padres de familia, el rector y las demás entidades de la comunidad parroquial. Es importante también que el coordinador sea alguien con deseo de prepararse de manera constante en liturgia y debe ser alguien en discernimiento de su vocación.

Es indispensable que el coordinador, que se encuentra al frente de la Escuela Parroquial de Monaguillos, esté preparado para poder brindar un servicio como mentor y guía de los integrantes del grupo, comprendiendo que cada uno de ellos se encuentra en una etapa muy especial de la vida. El coordinador se vuelve así, en un modelo a seguir y un amigo en quién confiar. Es importante que cada coordinador mantenga una preparación constante en las áreas relacionadas con: la liturgia, la doctrina cristiana y el descubrimiento de la vocación.

El apoyo al desarrollo de cada uno de los monaguillos es de suma importancia y este apoyo se encuentra estrechamente relacionado con la identificación que tengan los integrantes del grupo con su coordinador. La posibilidad de que el monaguillo encuentre en el coordinador un modelo de vida cristiana plena a la vez que un amigo, mueve al EAMM a recomendar que se busque tener tanto coordinadores como coordinadoras trabajando en equipo.

En el caso de grupos en donde solo son chicos, es un apoyo importante la presencia de un coordinador varón que, por medio de su ejemplo, les muestre que es perfectamente compatible el ser un hombre pleno y tener una participación activa en actividades de la iglesia y el servicio del altar. Lo mismo sucede en cuanto a la presencia de una coordinadora en un grupo compuesto por chicas.

 

 

Formación a los Padres de Familia

El EAMM es consciente del papel que tienen los padres de familia, como un grupo de apoyo, en el desarrollo pleno de los hijos. Los padres de familia deben estar muy cercanos a su desarrollo, apoyarlos y animarlos a seguir este llamando que los monaguillos tienen a servir en su apostolado.

Una Escuela Parroquial de Monaguillos consolidada, pondrá a disposición de los padres de familia opciones que los ayuden a crecer en su conocimiento sobre el apostolado que los monaguillos realizan. Esto con el fin de establecer puentes de comunicación entre la formación que los chicos reciben y el conocimiento de los padres poseen al respecto. Estos puentes de comunicación pueden dar origen a diálogos en la familia sobre temas de formación cristiana, con resultados positivos. De igual manera, se sugiere invitar a los padres de familia a participar de algunas actividades didácticas y recreativas que fortalezcan los lazos de la familia y entre familias, en torno al apostolado del monaguillo.

El principal medio para incluir a los padres de familia en las actividades de la Escuela de Parroquial de Monaguillos será, en todo caso, la Sociedad de Padres de Familia. Este será también el espacio para establecer una relación estrecha entre los padres de familia y los coordinadores.

 

 

Formación de los Monaguillos

El monaguillo ocupa un lugar privilegiado en las celebraciones litúrgicas . Quien desempeña el servicio durante la misa, se presenta a una comunidad. Experimenta de cerca que en cada acción litúrgica Jesucristo está presente y operante. Jesús está presente cuando la comunidad se reúne para orar y alabar a Dios. Jesús está presente en la palabra de la sagrada Escritura. Jesús está presente, sobre todo, en la Eucaristía, bajo las especies del pan y del vino. Actúa por medio del sacerdote que, in persona Christi , celebra la Santa Misa y administra los sacramentos ( Audiencia General – Miércoles 1 de agosto de 2001 )

Estas afirmaciones obligan a todo monaguillo (y en consecuencia a coordinadores, párrocos y padres de familia) a estar preparado teórica, práctica y espiritualmente en cada una de las dimensiones descritas anteriormente: humana, cristiana, apostólica y vocacional.

 

Características

Con el fin de darle un giro diferente a la Escuela Parroquial de Monaguillos, en donde el niño tenga una experiencia enriquecedora, con actividades dinámicas y atractivas, se ha creado toda una mística y procedimientos que pueden ayudar a un mejor crecimiento del monaguillo y por consiguiente, a lograr los objetivos de cada nivel.

 

Niveles

Como se describe previamente en este documento, los monaguillos están divididos en tres niveles según su edad, crecimiento y experiencia, contando cada uno su vestimenta propia, santo patrono, insignia, actividades y programa de formación. Cada uno de estos niveles, cuentan con su propio título: Aprendices, Escuderos/Doncellas y Caballeros/Damas.

Cada integrante de la escuela deberá esforzarse continuamente para demostrar que esta lo suficientemente preparado para avanzar al siguiente nivel. Habrá un proceso de evaluación al final de cada ciclo, en donde el coordinador, junto con el Rector, decidirá quienes son dignos de recibir su nuevo nombramiento. Este nombramiento se deberá realizar durante una ceremonia especial dentro del grupo (ya sea retiro, campamento, etc.) y otra dentro de la comunidad parroquial (Misa dominical o especial).

 

 

Contenidos de formación

El objetivo general de cada uno de los niveles es:

Nivel 1 – Aprendices

Que los aprendices, al término del curso, conozcan los principios básicos de la liturgia mediante exposiciones, prácticas y dinámicas que los capaciten para poder servir a Jesús Maestro como monaguillos.

Nivel 2 – Escuderos, Doncellas

Que los escuderos y doncellas descubran que mediante el amor a los semejantes (la familia, los amigos, los compañeros de grupo) se encuentra a Jesús Hermano. Esto se logrará a través del ejercicio de su apostolado, su vivencia cotidiana, la reflexión de los mismos y su relación con Dios.

Nivel 3 – Caballeros, Damas

Que los caballeros y las damas encuentren que a través de su liderazgo y servicio por los demás son llamados realizarse de manera plena en una vocación específica, viviendo con Jesús Amigo.

Con estos objetivos se pretende que el monaguillo tenga una visión (evolutiva) de nuestro Señor Jesús conforme va creciendo dentro del grupo, con el fin de que tenga una fácil identificación con Él. Durante su permanencia en el grupo, se buscará que el monaguillo vea a Jesucristo de la siguiente forma:

  • Aprendices – Jesús Maestro
  • Escuderos y Doncellas – Jesús Hermano
  • Caballeros y Damas – Jesús Amigo

Los contenidos de formación para los tres niveles tomarán como base el ciclo escolar, es decir, se iniciarán en agosto para terminar en mayo. La propuesta contempla que el grupo tengan una formación centrada en los cuatro aspectos mencionados anteriormente: humana, cristiana, apostólica y vocacional.

Cada semestre del año escolar constará de:

  • 18 sesiones regulares en donde se cubren los temas propuestos por el EAMM
  • Una sesión “libre” que se dedicará, por ejemplo, a conocer el patrono parroquial
  • Una sesión para la posada del grupo (en diciembre) o para la preparación de los nombramientos (en junio)

Se sugiere que cada sesión tenga una duración de 2 hrs., en donde la primera hora se dedique para la formación de los niños, que como se mencionó anteriormente, será por niveles. La segunda hora se sugiere que se dedique para realizar actividades deportivas, de recreación, culturales, de servicio comunitario, etc.

 

Método cíclico de formación

Cada ciclo escolar constará de 40 sesiones de las cuales 36 están destinadas a cubrir los temas de cada nivel.

El tiempo mínimo que un monaguillo deberá permanecer como Aprendiz será de un año. Solamente habrá tres casos en donde un niño pueda permanecer más de este tiempo en este nivel:

  1. Que el niño(a) no tenga la edad mínima propuesta por el EAMM. La edad mínima recomendada para ingreso a la Escuela Parroquial de Monaguillos es de ocho años, es decir que un monaguillo tendrá su nombramiento de Escudero / Doncella a una edad mínima de nueve años. Si el niño(a) es menor a la edad recomendada, se deberá llevar el crecimiento del mismo a un ritmo con el cual al cumplir sus nueve años pueda aspirar a Escudero o Doncella.
  2. Que el niño (a) no haya acreditado este nivel y tenga que tomar nuevamente el curso de aprendiz
  3. Es recomendado por el EAMM que ningún niño puede avanzar a ser Escudero o Doncella, sin haber recibido la Primera Comunión.

El programa de formación para los dos niveles siguientes contempla una preparación de tres años cada uno, a los que llamaremos ciclos (A, B y C). Cada ciclo será complemento de los otros dos y el monaguillo podrá aspirar a un nombramiento siempre y cuando haya terminado satisfactoriamente sus tres ciclos (independientemente del orden en el que los tomó)

 

Reconocimientos e insignias

Como se menciona anteriormente, cada uno de los niveles esta diseñado para que el monaguillo desarrolle un perfil específico de acuerdo a las características de cada uno de los evangelistas.

  • Aprendices. Perfilado por Mateo y su nombre distintivo es Mathaios
  • Escuderos y Doncellas. Perfilado por Lucas y su nombre distintivo es Loukanos
  • Caballeros y Damas. Perfilado por Marcos y su nombre distintivo es Marcus
  • Orden de Honor. Perfilado por Juan y su nombre distintivo es Joanes

Considerando estos perfiles, la primera insignia que un monaguillo podrá portar en cada nivel es la siguiente:

Aprendices:

Escuderos / Doncellas:

Caballeros / Damas:

Orden de Honor:

El monaguillo deberá ganarse cada una de las insignias por medio de algún desempeño sobresaliente o por la participación en un acto muy especial. El coordinador será quien determine si el monaguillo es digno de recibir la insignia y de serlo así, se le entregará en una celebración especial (que puede ser, por ejemplo, el día del monaguillo, el día de San Tarsicio o el día del Santo Patrono de la Parroquia). Esta insignia podrá ser portada por el monaguillo en su camiseta oficial del grupo.